EL EXODO ESPAÑOL DEL AÑO 1939
(COPIA DEL REGISTRO DE ACONTECIMIENTOS DE LA BRIGADA DE ADUANAS DE PRATS DE MOLLO)
La revolución española (1936-39) que acaba con la huida hacia Francia del ejercito republicano de Cataluña, marca profundamente la Brigada y a los habitantes de Prats de Molló. Debido a este acontecimiento y su importancia merece ser anotado en este documento.
No ha sido posible hacer una estadística exacta del número de fugitivos (civiles y militares) que han pasado por el sector de Prats de Molló, se ha estimado que entre 80 y 100.000 personas habían entrado (algunos estima que esta cifra está por debajo de la verdad) llevando 10.000 ovinos y 7.500 équidos.
El 27 de Enero de 1939 a las 4, el brigadier Malé y el agente especializado Bourrat, arrestan a tres hombres que se dejan aprender voluntariamente. Interrogados los desconocidos, dicen ser milicianos del ejército republicano español. Llevan consigo tres granadas y un revólver. Habiendo atravesado la frontera por la alta montaña, cubierta de nieve, están helados. Vueltos en si y reanimados cuentan que el frente del Ebro está roto y que la llegada de fugitivos es inminente. Se puede situar en la llegada nocturna de estos tres desertores el comienzo del éxodo que se prolongará durante 15 días.
El mismo día a las 8, la población de Prats ve con estupor desembocar en lo alto de Sta. Margarita una columna ininterrumpida de personas, que se dirigen hacia el pueblo. El itinerario es el sendero que desde Coll de Ares lleva a Prats de Molló por Sta. Margarita, el alto del Aspinasse y los tres robles de la Boixeda. El brigadier sale a su encuentro. Los comisionados Llanes y Sobrequés de servicio de vigilancia en aquesllos parajes se unen a él. Al mismo tiempo en el lugar llamado “Le Gallina” un teniente de la Guardia Móvil republicana y 3 o 4 guardias que forman parte de medio pelotón destacado en Prats, les reúnen. Es conveniente que los dos servicios cooperen conjuntamente en la visita que se efectuará ligeramente mas atrás del punto antes citado del lugar llamado “Croix de la misión” punto situado cerca de la granja de Cendreu. La Guardia Móvil recupera las armas, la aduana las mercancías.
Hacia las 11, llega un primer grupo de soldados y guardias de asalto equipados y armados. A partir de este momento la ola no se agota. Los primeros fugitivos son en su mayor parte guardias de asalto. El servicio de visita funcionará permanentemente delante del puente de España. Una vez desarmados los refugiados se dirigen al patio de la escuela de Prats.
28 de enero, El movimiento de acentúa. El patio de la escuela ha sido desbordado. Los llegados son concentrados en el campo vacante cerca de la fábrica Guiu. Una segunda corriente de dibuja. Refugiados civiles llegan por la Preste, Coll Pregon y Coll de Siern. Debido al escaso efectivo de nuestra brigada, solo la guardia Móvil que era reforzada, controlará esta corriente de infiltración. Familias entera aparecen y con ellas los primeros animales, asnos, mulas…que son atados inmediatamente en los puestos del ferial. El Capitán de la Guardia Móvil llama a la aduana y a la gendarmería para contribuir al mantenimiento del orden. Se informa que en Coll de Ares un Teniente de Carabineros con algunos subordinados intentan hacer retroceder a todos los hombres de menos de 50 años. Pero no tardarán en ser desbordados y la masa humana desfila sin distinción. La población de Prants improvisa desde el 27 un abastecimiento voluntario, mientras que la municipalidad requisa productos para los refugiados y heno para los animales. Esta última con autorización de la aduana decide dar muerte a algunos solípedos, llevados por los refugiados, para su nutrición.
29 de Enero, llueve, mujeres y niños llegan en un estado lastimoso. Los coches particulares, van a buscar refugiados, por la nueva carretera en construcción, mientras que loas autocares y los camiones son requisados para el transporte de ancianos, mujeres y niños hacia el Bolú, lugar de concentración. Los hombres útiles son alojados en Fort Largarde. El menor refugio se halla atestado de gente.
1º de Febrero: Una compañía de Senegaleses llega para asegurar el servicio de orden. Será relevada mas tarde por las tropas Metropolitanas, los refugiados manifiestan un vivo descontento por la supervisión del orden llevado a cabo por personas de color. La amplitud del éxodo no hace más que aumentar. Sabiendo que ningún camino de carro atraviesa la frontera. Se ve con asombro la llegada por Coll de Ares de una carreta de dos ruedas, cargada y tirada por 3 mulas, así como un culo de vasija o cuenco montado encima de un mulo.
2º de Febrero: Situación incambiable en el ritmo de las llegadas. El Sub-brigadier Asperó es herido en el ojo derecho por una coz de un mulo abandonado, cuando procedía a atar una de estas bestias.
3 y 4 de Febrero: No hay cambio, a pesar de la ininterrumpida evacuación por coches y camiones todo el interior de Prats está atascado.
5 de Febrero: Llegada de tres compañías del 126 regimiento de Infantería de Brive, bajo el mando del Jefe del batallón Fourquet y de los capitanes Valette y Roubinet. Misión eventual: Defender la frontera contra todas las incursiones franquistas, (Ejercito del General Franco) Dos aduaneros son puestos a su disposición para el reconocimiento del terreno y las posiciones a ocupar.
6 de Febrero: Sin cambio. Una unidad de ingenieros del Ejercito republicano español, trabaja en territorio francés en el trazado de un camino de carros, con el fin de unir la carretera española que llega a la frontera con la de nueva construcción para que permita la entrada de todo tipo de vehículos, que se hallan en marcha gacia la frontera; mientras la evacuación de los heridos graves del Hospital militar de Camprodon se hace con dos hombres, y mulo después de Coll de Ares a la granja del Cortal de Can Molins. Desde este último punto se dirigen en automóvil hacia el Hospital improvisado del campo vacante, situado junto a la fábrica Guiu. Muchos son los que se deciden a llegar a Prats. Las Autoridades Francesas,
un comandante de la Guardia Móvil, jefe del sector, se oponen al ensanchamiento del camino por los Ingenieros españoles.
7 de Febrero: El movimiento se amplifica. A partir de este momento el ejército en desbandada se une a la masa de refugiados civiles que disminuye. Soldados y rebaños de toda clase afluyen hacia la zona fronteriza. Los dos puntos de acceso principales son siempre el de Coll de Ares, y el de Coll Pregon, pero la infiltración es general. El parque ferial no puede recibir ninguna bestia más. De acuerdo con el Alcalde que requisa el terreno, la aduana organiza un parque cerca de Deltrull, cerca de la granja de Can Bachigues. Cerca de mil doscientos équidos, son rápidamente concentrados. Desgraciadamente el forraje falta pronto y los animales hambrientos son difícilmente mantenidos en las zonas marcadas. A pesar de todo, los agentes hacen prodigios y evitan la depredación, a pesar de agrupar además el ganado que no deja de llegar.
8 de Febrero: Mil doscientos milicianos son acorralados cerca de la granja del Cendreu y dos días después veinticinco mil son atrapados cerca de la granja St. Martin. Inmediatamente los manzanos son cortados para encender fuego. Este combustible se agota, los milicianos atacan loas castañares vecinos. La región cercana a Prats esta cubierta de fugitivos pues además de las dos partes precintadas un gentío enorme esparcido en la montaña esperando su evacuación hacia el interior.
10 y 13 de Febrero: Las tropas del General Franco llegan encima de nuestro territorio, El grueso de tropas gubernamentales que protegen la retirada de fugitivos. El 13 de Febrero las 14 horas un destacamento del ejército rebelde llega a la frontera y es recibido en Coll de Ares por dos guardias Móviles. Tomado ya contacto y reconocida la línea fronteriza vuelven en dirección a Molló. Hacia las 16 horas del mismo día yo acompañando al Sr. Director y al Inspector Principal hasta Coll de Ares. El espectáculo es impresionante: la parte montañosa que separa el pueblo de Prats, de la frontera está llena de milicianos que no pueden ser recibidos en esta localidad desde tanto tiempo obstruida. Se organizan en los altos, nutriéndose de ganado y de algunas provisiones que llevaban. Un número impresionante de ganado de todas las especies era en libertad. Una multitud de armas y municiones de toda clase siembran el suelo. La mayor parte son quemadas y las culatas de los fusiles se utilizan para alimentar el fuego. En Coll de Ares 12 auto ametralladoras han logrado ponerse en marcha hacia nuestro territorio por el trazado que había sido construido por los españoles e interrumpido por orden de las autoridades francesas. Estos vehículos son inmediatamente recuperados por el ejército francés. Mas allá de la frontera y hasta el límite de la carretera de Camprodon y en el barranco que la costea, se ve un caos formado por millares de coches y vehículos, destruidos por las tropas en retirada.
A partir del 14 de Febrero, la autoridad militar ante la amplitud de movimiento, se encarga de la recuperación del ganado, descargan así nuestro servicio de una carga abrumadora.
En la noche de 24 al 25 de Febrero, pues Prats no fue totalmente evacuado hasta el 16 de Marzo, brusco cambio de la temperatura. Contra la lluvia helada y la nieve los milicianos no disponen de abrigo suficiente. A las dos de la madrugada desbordan el servicio de orden y se dispersan en el pueblo. La población acoge los infelices en número de alrededor de seis mil. Las tres iglesias son abiertas por el Sr.Cura.
ABASTECIMIENTO: Hasta el 18 de Febrero el servicio de avituallamiento fue asegurado por la municipalidad bajo la dirección de la Prefectura. A partir de esta fecha pasa al control de la Intendencia. Desde los primeros días del éxodo la población pratense colabora voluntariamente proveyendo de bebidas calientes y colaborando en la preparación de la cocina. Las obras siguientes: FRENTE POPULAR, SOCORRO CATOLICO, SOCIEDAD DE SOCORRO A LOS PRISIONEROS, SOCORRO INTERNACIONAL A LOS REFUGIADOS ESPAÑOLES, acabaron de llegar los socorros naturales.
A pesar del desorden inevitable de los primeros días del éxodo, el problema de la alimentación fue correctamente resuelto gracias a las medidas tomadas por la municipalidad.
INTERVENCIONES DEL SERVICIO: Del 27 de enero al 16 de Febrero no fue tomado por el personal de la brigada mas que un solo descanso semanal. La media diaria durante este periodo era de 9 a 7 horas. Algunos agentes efectuaron largos servicios por los cuales jamás pidieron indemnización alguna. Hay que señalar sobre todo que no hubo que registrar la menor queja por parte del personal. Todo se realizó con la mas elogiosa conciencia profesional el trabajo mas penoso y a veces mas ingrato. Además del trabajo de recuperación de los animales siendo necesario proveerles para su mantenimiento “prestación personal para alimentar y abrevar” y asegurar su vigilancia. Es necesario anotar a este propósito que los agentes preocupados por el prestigio de la administración francesa en general, y de la de la aduana en particular, habiéndose tenido en semejante circunstancia en poner de nuevo un buen servicio. Esto fue gravemente perjudicado en el curso de diversas manipulaciones de las que dio lugar el mantenimiento del ganado. Hasta el 14 de Febrero fecha en la que la Autoridad militar se encargó de la recuperación del ganado, los animales sueltos habían estado por los alrededores de Prats, región de la Forge y junto al camino legal ( Termino aduanero de la época: Itinerario que desde Coll de Ares lleva a Prats de Molló, por Sta. Margarita, el coll de l’Aspinasse y los tres robles de la Boixeda.) Hasta esta fecha los desperfectos ocasionados por los animales fueron insignificantes gracias a las medidas de utilizar los terrenos de baldío. La brigada que se ocupó de la recuperación y mantenimiento del ganado no pudo asistir mas que a una escasa partida de refugiados. No disponiendo de ningún medio rápido de transporte, ni de derecho para requisarlo, al mismo título de los demás servicios, resultando que casi ninguna visita pudo efectuarse en la aduana a los refugiados por la guardia Móvil; la cual no hizo ningún depósito de mercancías en el despacho de la aduana. Mientras que el servicio aduanero recuperó mas de 20 animales, maquinas de escribir, 14 bicicletas, 29 motos, 5 aparatos telefónicos T.S.H,. 2 fonógrafos con 57 discos, 2 sacos de películas cinematográficas, además de gran cantidad de objetos diversos.
Y en fin para concluir hay motivo para anotar que este escrito no puede dar una idea exacta de la amplitud de este hecho histórico y del agotamiento que obligó a llevar a cabo el personal de la brigada.
Prats de Molló 24 de Abril de 1.939
EL TENIENTE
Firma ilegible
|